viernes, 30 de marzo de 2007

Babel:El espectador lleva el curso de la historia


Se podría pensar que la narración interactiva se encuentra en desventaja frente a la narración lineal. Esta última, tiene desde el comienzo, un potencial mucho más llamativo que su versión interactiva ya que se plantea una sucesión ordenada y lógica para la mente del usuario. Por ejemplo, en el caso de una película de carácter lineal, el cineasta desarrolla una sucesión de imágenes que le permiten ir creando un contexto que logra una secuencia en su contenido. Es así como el proceso comunicativo está controlado por el autor.
En la narración interactiva, en cambio, se da una división en el desarrollo de las escenas que llevan al usuario-espectador a tomar diversas trayectorias, lo que tiene un alto costo: la pérdida del interés del usuario.
Este panorama nos lleva a pensar que hay una gran debilidad de la narración interactiva frente a la tradicional o lineal pero a través de la película "Babel" del director mexicano Alejandro González Iñárritu, trataré de demostrar lo contrario.
La narración de “Babel” es interactiva. Creo que esto provoca que la película posea una curva dramática más interesante para el espectador.
Esta cinta comienza con un trágico accidente en el que se ve involucrada una pareja estadounidense que se encuentra de viaje en Marruecos. Este hecho desencadena una serie de acontecimientos que afectan la vida de cuatro familias en diferentes lugares del mundo.
A pesar de la gran distancia y de las diferentes culturas que separan a los protagonistas, todos comparten un destino común de soledad y dolor.
"Babel" se va desarrollando a través de un camino que va tomando diversos cursos. En una misma narración se van contando historias aisladas, que al parecer, no tienen ningún nexo en común. Sin embargo, finalmente todas se unen en el mismo punto de partida.
Este tipo de películas hace que la historia sea mucho más interesante para el espectador ya que finalmente es él mismo el que realiza el proceso de la narración. Además, el público toma un papel activo, que es clave y completamente necesario para poder armar, entender e interpretar la historia ya que ésta posee un contenido completamente abierto al usuario y su forma es variable para cada espectador.
Al igual que la película “Babel”, una pantalla interactiva reacciona a los comportamientos del usuario, esto es que el público hace clic sobre una zona especifica y ésta inmediatamente reacciona.
La posible pérdida del interés del usuario puede ser un grave problema para la narración interactiva, pero está en sus realizadores crear productos segmentados, que aprovechen al máximo sus recursos multimedia, la instantaneidad del medio y su carácter universal, diseñando espacios innovadores y realmente atrayentes para el usuario.
“Babel” y otras películas de este tipo han demostrado que la narración interactiva es posible, y que además atrae al público. Ahora es tarea de los medios interactivos lograr que los usuarios también la valoren.


Alejndro González Iñárritu
Director mexicano

No hay comentarios: